soriaya

107 Habitantes

mayo 18, 2019

Mi pueblo, en Zamora, tenía 107 habitantes censados en 2018, imagino que este año rondará la misma cifra. El médico viene una vez a la semana. Había una tienda que perteneció a mi abuela, pero la cerraron hace varios años, yo la recuerdo de cuando era pequeña. Durante muchos años la carretera para acceder al pueblo era prácticamente un camino mal asfaltado. Los niños van en autobús al colegio más cercano, en un pueblo más grande, a unos 20 minutos. Hubo un tiempo, y así es como le gusta empezar las historias a mi tía abuela, en el que el pueblo estaba lleno de vida. Me cuenta con nostalgia historias de entonces, y ahora se conforma cuando en verano los «forasteros» volvemos al pueblo para desconectar de la ciudad.

españa despoblada

En invierno la soledad recorre sus calles, y la poca vida social se concentra en el bar y en la iglesia, con una media de edad que supera los 60. Hay alguna nueva construcción, pero suele estar desocupada la mayor parte del año, y las casas de paja y tierra se van desarmado con el paso del tiempo. Yo me pregunto qué será de él en unos años, si la población sigue mermando, si no se hace nada. Ojalá pueda seguir en pie y no se convierta en uno de esos pueblos fantastamas, que derrochan misterio y les rodea un halo de tristeza. Por el silencio sepulcral y por todo lo que fueron, y que ya no son.

Alguna vez he hablado con alguien joven que ha decidido quedarse en el pueblo. En sus palabras siento que se masca una mezcla de vergüenza y orgullo. Lo primero por no haber sido uno más de los que han ido a la ciudad a buscar un buen empleo o una vida mejor, como lo cuentan sus madres, en corrillos, cuando les preguntan por sus hijos y las camas vacías que han dejado. Lo segundo, por lo mismo. No es fácil quedarse.

despoblacion

Hoy he leído en el periódico el caso real de cuatro jóvenes que han abandonado la ciudad para volver al pueblo. Dada la situación: sin infraestructuras, prácticamente sin viviendas (el mercado de compra-venta es prácticamente nulo) y con muy pocos servicios, puedo afirmar que a mí me parece una decisión valiente. Sé que a más de uno y una les gustaría volver, si no al pueblo, a sus ciudades. Pero aunque estas sean más grandes, aún así hay muchas carencias como la falta de empleo.

Uno de estos jóvenes decía que la despoblación ahora está en boca de todos por las elecciones y que es una moda que pasará. Yo digo que, si es así, no lo permitamos. Creo que no hay nada más leal que salir a defender tu tierra del olvido. Que es injusto resignarse a una vida entre cemento y los ruidos de una gran ciudad, si tú perteneces a otro sitio. Que la España rural, interior, necesita un poco de atención. Un poco de ayuda. Un poco de protagonismo. Y lo merece.

También podría gustarte...

No Comments

    Deja una respuesta

    7 + doce =