Las ventajas de hacer el ridículo: novatadas

septiembre 23, 2013
¿Son un problema las novatadas?

Estando yo en casa, sumida en la melancolía, mirando fijamente a la pared. Giré la cabeza y vi de nuevo mis maletas vacías. Continué mirando la pared. La vida era mucho más entretenida cuando las paredes eran de gotelé.

De fondo, el sonido del telediario. Me llamó la atención que hablaban de las novatadas. Por lo visto es el tema del momento. En la pantalla de la televisión, un chaval bebe alcohol por un embudo, y de vez en cuando farfulla algo así como “no puedo beber más, ayer casi me da un coma etílico”.  Seguidamente, la voz del comentarista de la noticia acusa a esas prácticas como crueles. Denuncia que esos “juegos de integración”, que bien podrían llevarse a cabo por el mismísimo diablo, son inhumanosy blablabla. Bueno, estoy exagerando, pero vamos, que las novatadas no salen muy bien paradas.

Me imagino a un grupo de padres indignados y escandalizados frente al televisor, imaginando a sus pobres hijitos víctimas de estos abusos. Yo si soy el cámara que graba esas imágenes y me acerco al chico que está bebiendo por dicho embudo, y le meto un puñetazo (suave). Porque que yo sepa nadie le está apuntando con una pistola para hacer esa estupidez. Y que no venga llorando que sino le hacen el vacío . Ya somos todos bastante mayorcitos para explicar qué no queremos hacer y por qué. Y si a alguien no le parece bien, sinceramente, creo que la salud es mucho más importante que ser el más guay de la clase.

novatadas universitarias

Yo fui novata hace tres años.

Mis novatadas se llevaron a cabo en una residencia de estudiantes, que suelen ser bastante “peor” que en las universidades (o eso dicen). Sin embargo, fueron dos meses (más o menos) en los que sí, haces el ridículo. También bebes, haces recados, te despiertas en mitad de la noche, te tiran huevos, te tiran de la cama, te suben a las mesas, cantas, bailas, haces la croqueta, entras en Mango y gritas “para mango el mío”, pero desde luego te lo pasas increíblemente bien. En ningún momento estás obligada a llevarlas a cabo. De hecho, muchas compañeras no las hicieron, bien porque no querían o por incompatibilidad de horarios.

Son unas semanas que hay que disfrutar, conocer gente, ir con la mente abierta y perder la vergüenza.

novatadas universidad

Unas amigas empezaban hoy las suyas e iban asustadas.

Así que les conté alguna anécdota de mis novatadas. El primer día que llegué a la residencia, sin conocer a nadie, me dijeron que me parecía a la cantante de Efecto Mariposa (corramos un tupido velo) y que les cantara algo. Total, que ahí estaba yo, en pijama y con la ropa interior por encima (además de la que ya llevaba puesta, por si cabe alguna duda). Frente a mí, noventa personas me miraban y se reían, mientras cantaba la canción “No me crees”, desafinando cual gato antes de morir.

La verdad es que lo pienso ahora y no puedo evitar reírme. Pero en aquel momento me puse tan roja que parecía que iba a estallar. Y por supuesto, como veterana también tienes tus ventajas. Por ejemplo que te hagan la cama durante un mes mientras te cantan. Al fin y al cabo son bromas que pasaste en su tiempo, que haces después a otros, y que siempre recordarás con una sonrisa.  Así que no tengáis miedo a disfrutarlas, no os dejéis influenciar por lo que os cuenten. Y, sobre todo, haced lo que creáis conveniente, porque están para pasar un buen rato y no para que nadie se sienta mal.

novatadas

Novatos año 2010/2011. R.J. Emperador Teodosio (y becario colaborador Sr. Cuellar).

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