Qué bonita eres, Valladolid

octubre 31, 2015
Cómo te echo de menos, Valladolid.

Por eso, nada me duele más, que un vallisoletano reniegue de su ciudad.

A ver, todos tenemos el derecho de quejarnos un poco. Y es que el clima de temperaturas extremas hacen bailar al mercurio del termómetro más de lo que nos gustaría. Podemos soltar algún suspiro exasperado, por eso de que al fin y al cabo, se acaban conociendo todos los bares y todas las canciones que los acompañan. Todos tenemos ganas de salir alguna vez a conocer sitios nuevos. Que sí, que aunque parezca mentira, más o menos nos conocemos todos. Pero te digo también, que eso pasa aquí y en cualquier parte.

que ver en valladolid

Que todos nos hemos quedado mirando maravillados las luces del Ayuntamiento o de La Cúpula. Por algo nos han dicho que somos la ciudad mejor iluminada del mundo. A todos nos ha gustado pasear por La Calle Santiago, recorrer las tiendas o ver algún que otro espectáculo improvisado. Sentarte a esperar en la preciosa fuente de la Plaza Zorrilla, y echar un vistazo a su alrededor para ver la imponente Academia de Caballería. Creo que todos hemos navegado en el estanque del Campo Grande donde, a bordo de La Paloma, conocíamos las historias que nos contaba El tío Catarro, con su típica gorra de marinero.

Que además y por si no te has enterado, en Valladolid tenemos playa.

Y mucho mejor: los cojones de llamarla así. Y por si no te apetece tostarte al sol, siempre te puedes dar un paseo por el parque de Las Moreras. Si te quieres poner romántico con un nuevo ligue, no te vayas a las Moreras, ve al parque de La Rosaleda. La dejas loca. Créeme, tan seguro como que el Pisuerga pasa por Valladolid.

la rosaleda las moreras

Dicen que somos de los que mejor hablamos castellano, pero nos ha dado por recurrir al leísmo y al laísmo, que nos queda hasta elegante. Y a juego, nos hemos inventado alguna que otra palabra, porque no entendemos cómo no le quitas el tito a la aceituna en el vermut de las doce. Cuántas discusiones habré tenido yo por eso de decir descambiar algo en la tienda. Que sí, que no tiene todo el sentido del mundo, pero tampoco lo tiene el hombre que corre detrás del autobús, y créeme, lo había.

Irte de tapas un jueves noche no tiene precio.

Y si no tienes nada que hacer pues te acercas a Rio Shopping y ya se te ocurrirá algo. Quién no quiere vivir en el Ikea. Si lo que buscas en un buen lugar para cenar, te pasas por La Mejillonera. Que, aunque ahora haya cambiado de sitio, sus bocatas de calamares y sus patatas bravas son inconfundibles, y cómo las echo de menos.

Dicen que no somos mucho de bailar, pero yo he visto a más de uno pegándose unos bailes por San Miguel, la Antigua, Coca, Cantarranas o cualquier calle recóndita que esconda el centro de la ciudad. Y no, no sólo me refiero a Poti. ¿Qué somos secos? Para un momento frente a la puerta de nuestro querido Vinos Merinos, donde se forjan las más fuertes y perdurables amistades, donde las penas se ahogan en esa pócima de la felicidad que se sirve en jarras de barro. Párate diez minutos frente a la puerta, y lo que surja. Que somos buena gente y somos optimistas. Si no tendrías que vernos en la Plaza Zorrilla cuando el Pucela ascendió a primera.

ver valladolid turismo

Dicen que hasta que no sales fuera no aprecias del mismo modo tu ciudad. Puede ser. Cada vez que vuelvo siento que algo ha cambiado. Tal vez la que ha cambiado he sido yo. Qué más da. Pero lo que tengo claro es que mis años allí, con sus momentos buenos y sus malos, no los cambiaría. Espero que algún día te pases (y pruebes lo de Merinos).

Yo no sólo soy de Valladolid. Soy pucelana.

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16 Comentarios

  • Reply
    Entre suspiros y un café
    noviembre 10, 2015 at 19:59

    ¡Ole! Y qué orgullos@ se siente un@ de su tierra…. No conozco Valladolid, pero las fotos que acompañan al texto son preciosas, y con lo que me gusta viajar y conocer sitios nuevos, un nombre más que añado a mi lista de viajes por hacer.

    ¡Un beso guapa desde Valencia!
    Patri.

  • Reply
    Pucelana
    noviembre 10, 2015 at 20:48

    Me ha encantado. Cada entrada es mejor 😊
    ¡Saludos de una pucelana!

  • Reply
    Miguel
    noviembre 10, 2015 at 21:46

    Cansado de que si es una “ciudad gris”, que si “Valladolores”… ¡Al fin un punto de vista positivo y alegre!
    Me alegra encontrar gente que piensa como yo, que Valladolid no es una ciudad tan gris como dicen tantos y tantos.
    Un saludo y enhorabuena por el post ^^

  • Reply
    Nacho González
    noviembre 10, 2015 at 23:34

    Tenéis a media Castilla en vuestra contra, y a la otra media, que es León, también. Y créeme que fuera de vuestra ciudad os llueven. Pero no, no somos todos, o al menos yo no formo parte de los que hablan de la bordería pucelana o de la falta de qué sé yo qué, ni de los que están en contra. A Valladolid le tengo un cariño especial, y aún le cuesta entender a la gente de mi ciudad cómo a un zamorano le puede gustar más Valladolid que Salamanca.

  • Reply
    Cedrik
    noviembre 11, 2015 at 20:58

    ,pues yo os la regalo toda. 27 años he pasado ahí y no diré que haya sido terrible, pero desde que volví a mi tierra, en Cantabria soy feliz, más que nunca, de haber perdido valladolid de vista.

  • Reply
    Paco
    noviembre 11, 2015 at 23:03

    Pues yo soy de Valladolid e toda la vida, vivo en el centro y me parece una basura de ciudad y estoy deseando salir de aquí. Mentalidad cerrada, bordes y aburridos. Es una ciudad cómoda para vivir y ya. Pero bueno esa es sólo mi opinión…

  • Reply
    Carmen
    noviembre 12, 2015 at 00:25

    No te gusta Valladolid y has pasado allí 27 años, no lo entiendo, como no te volviste a tu tierra? Ah!! Es que tenias allí el trabajo y por eso aguantaste, ya!!. Pues te diré, que eres muy poco agradecido. Aunque nada más que fuese por eso, podías tener un poco de consideración hacia la ciudad que te dio trabajo durante esos años.
    Te diré que yo soy de la provincia de Valladolid y pasé veinte años de mi vida en Madrid y sabes? Aparte que me encanta esa ciudad, le estaré tremendamente agradecida porque allí fui muy feliz y tuve mi trabajo. Por circunstancias (que no vienen al caso) llevo viviendo en otra ciudad que no es la mía y también estoy muy agusto, eso no quiere decir que reniegue de mi ciudad (eso nunca) y si un día me tuviese que ir a mi tierra, jamás diría de donde he vivido una época de mi vida, que tenia ganas de perderla de vista. No sería (bajo mi punto de vista) ético.

  • Reply
    ricardomartincoloma
    noviembre 12, 2015 at 00:34

    orgulloso de ser pucelano y del encanto que tiene esa ciudad.cuanto mas lejos te vas, más aprecias lo que tienes en casa.arriba el valle de oro!

  • Reply
    matgor86
    noviembre 13, 2015 at 00:45

    Jeje me parece bien que cada uno esté orgulloso de su tierra. A mi también me pasa. Por cierto, por el sur también decimos eso de “descambiar”. Lo del “tito” sí que no lo he entendido jeje Y a mi Valladolid me encantó cuando la visité y la gente me pareció muy maja. Saludos

  • Reply
    asdfghjklñ
    noviembre 14, 2015 at 09:35

    Se te ha olvidado hacer una advertencia sobre la resaca de merinos jajaja por el resto esta genial tu articulo y a mi cuando me dicen todo eso negativo que comentan por ahi siempre hago oidos sordos y digo pues es más bonita de lo que te piensas y la gente no es tan seta, que la hay claro está pero como en todos los sitios.

  • Reply
    Mariano Paredes Medina
    enero 11, 2016 at 11:41

    Desde un pucelano viviendo en León… cuánta razón. Ni más ni menos.

    Un añadido: Para los amantes del balonmano, Valladolid ha sido durante muchos años cantera de los mejorcito del balonmano mundial. He dicho :).

    Muy bueno el artículo, ;).

    Un abrazo!

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    Susana
    agosto 31, 2016 at 16:40

    Orgullosa de ser “bellasolitana” como me dijeron una vez por el sur. Después de haber vivido 12 años fuera, una vuelve con otros ojos y valora más lo que tiene y con ello esta ciudad que me vio nacer. En todo este tiempo cada vez que he vuelto la he visto más bonita. Muy bueno tu post. Aupa Pucela.

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    Compartiendo Macarrones
    agosto 31, 2016 at 17:26

    Dí que sí Susana, además, una no sabe apreciar su ciudad tanto como saliendo fuera. Volver es siempre un placer y quién sino nosotros vamos a hablar bien de nuestra ciudad 🙂 ¡Un abrazo!

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    Héctor Hernández
    septiembre 1, 2016 at 02:35

    Soy de Valladolid desde mi nacimiento, 28 años tengo. Mi opinión:

    Bien para hacer una vida familiar, mal si eres estudiante nacido en Valladolid (que no vengas de fuera) o un joven trabajador.

    Inconvenientes: gente borde, cerrada, antigua, fría, seca, distante, mucha chulería en los chicos, muchas chicas se creen divas y te miran por encima del hombro, clima fatal, bares cierran prontísimo.

    Ventajas: Todo cerca, buena conexión transporte urbano, si te echas un buen amigo de Valladolid (si lo logras) te durará toda la vida.

    • Reply
      Compartiendo Macarrones
      septiembre 1, 2016 at 06:52

      ¡Hola Héctor! Yo creo que ese tipo de gente la puedes encontrar en cualquier ciudad. Conozco a un montón de gente borde, fría, o a muchas “divas” que no son de Valladolid. Y puedo decir que me llevo grandes amigas de allí, lo que no me ha sido muy difícil (siempre que se las cuide como es debido jaj). Yo creo que cuando estás mucho tiempo en el mismo sitio (y acabas conociendo a todo el mundo) siempre te acabas por aburrir. Te animo a que te quedes con lo bueno y que experimentes nuevos horizontes. Seguro que, al volver a casa, lo vas a valorar mucho más 😉 ¡Un abrazo!

    • Reply
      Esther
      septiembre 1, 2016 at 16:05

      Ya hijo, es qhace 10-15 años las cosas no eran asi. Antes de las 5 no cerraba ningun bar, no hablemos discotecas y los afters ni te cuento. Te daban perfectamente las 9 dla mañana, o las 10, las 11, las 12…

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