mujer trabajadora

Carta de una mujer trabajadora

enero 30, 2018
Soy mujer y trabajo en una agencia de publicidad.

Prácticamente a diario, me siento con empresarios y responsables de marketing de otras empresas. Cuando me acompaña un compañero, ocasionalmente la atención del cliente se dirige sólo a él. Al principio me sorprendía, ¿cómo era posible que alguien con un puesto tan importante no se dé cuenta del gesto que está teniendo? Normalmente son hombres, pero también me he encontrado con mujeres. Recuerdo una ocasión en la que hice una pregunta a uno de los empresarios con los que estaba sentada. Él se giró y se dirigió a mi compañero para contestarle: mi becario.

¿Molesta? Por supuesto. Puedo hablar de otros detalles que pasan más desapercibidos. Por ejemplo, que en una conversación se me interrumpa más a mí que a mi compañero, o que se le preste más atención. Yo lo comento con mis colegas, y no lo niegan, aunque a veces les hace gracia. Yo creo que no la tiene.

frases feministas

Hace días, en una charla de Google sobre el liderazgo de las mujeres en las empresas, una importante científica hablaba del tema con claridad. La desigualdad en el trabajo es una realidad. Y no sólo porque los sueldos de las mujeres sean más bajos que los de los hombres en el mismo puesto, sino que los puestos más importantes recaen sobre ellos. Según el Global Gender Parity Report, la brecha económica de género no se reducirá hasta el año 2.133. Y si lo miráis cada cierto tiempo, podéis ver cómo sorprendentemente esta fecha va en aumento en vez de disminuir.

desigualdad laboral

¿Y esto nos afecta?

No sería la primera vez que responden a una de mis propuestas porque “las mujeres tienen carácter y no se las puede llevar la contraria”. O porque “me ha quedado muy mona la presentación”. Yo no he oído ninguna respuesta parecida a ninguno de mis compañeros. Y quiero que si se acepta una de mis propuestas, sea porque el trabajo sea bueno, y porque he trabajado duro. Lo comentaba con una compañera, llegando a la conclusión de que son pequeños clichés que se dicen de manera inconsciente. El resultado de una cultura patriarcal. Pero te llevan a dudar de tu trabajo, y generan un terrible miedo al fracaso. Estas son dos de las carencias del emprendimiento femenino según el GEN Global Report 2016-17.

Pero estos comentarios no son los únicos a los que estamos acostumbradas. No sabría decir cuántas veces han relacionado un éxito de alguna colega asociándolo a la imagen: “es que quiere ligar contigo”, o a la forma de vestir “traes escote para convencer al cliente”. Tal vez para alguien pueda ser una broma, o nuestro punta de vista una exageración, pero con un ejercicio de empatía es fácil darse cuenta que es una situación desagradable (especialmente si se repite a lo largo de tu vida). Por eso hay muchas mujeres que sufren el llamado “Síndrome del impostor”. Ante un éxito, son incapaces de asumir sus logros y tienen baja estima.

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Continuando con la espectacular presentación de la científica.

Nos decía que en esta lucha, en este cambio, no deberíamos estar sólo las mujeres. Al fin y al cabo, seas hombre o mujer, la situación tiene que ser incómoda para ambos. Que si tienes una hija o una hermana, te gustaría que tuvieran las misma oportunidades que cualquier hombre. Aunque no tendría que ser necesario argumentarlo con lazos familiares. Y es que, al final, todo recae en la educación.

La directora en España de una conocida red social nos decía que el ambiente en el que te eduques es primordial. En mi casa siempre me han dicho que soy capaz de conseguir lo que me proponga. Que no soy mejor o peor que nadie por mi sexo, edad, o cualquier otra condición.

Al terminar, una mujer del público hizo comentó que, con estos datos, parecía inevitable desanimarse con la situación. La respuesta fue clara: todo lo contrario. Estos datos no se aportan para que nos derrumbemos, sino para darnos toda la fuerza que necesitamos para cambiarlos.

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10 Comentarios

  • Reply
    Entre suspiros y un café
    enero 30, 2018 at 21:09

    Lamentablemente, una realidad demasiado aceptada hoy en día.

    Gracias por darle visibilidad y voz a un problema que nos afecta a una gran mayoría de mujeres (por no caer en generalidades).

    Un abrazo Elvira 🙂

    • Reply
      Compartiendo Macarrones
      febrero 5, 2018 at 14:54

      Muchas gracias Patri. Así es, hoy mismo en el telediario estaban dando las cifras del 2017 y la situación está bastante enquistada 😞 Espero que se siga dando visibilidad al problema ¡y se haga algo al respecto!

      ¡Un abrazo!

  • Reply
    lachicadelquinto
    enero 31, 2018 at 09:25

    Totalmente de acuerdo con tus palabras, Elvira. La educación es la base de todo y si, desde el principio, se evitaran ciertos comentarios o “chascarrillos” que a muchos les produce la risa, algunas situaciones y pensamientos irían desapareciendo de nuestra vida.
    Enhorabuena por el post, me ha encantado

    • Reply
      Compartiendo Macarrones
      febrero 5, 2018 at 14:56

      ¡Muchísimas gracias! Aún hay personas que consideran que es una exageración, o que ese tipo de bromas o actuaciones no hacen ningún mal. Espero que cada vez se desarrolle más la empatía y se den cuenta de que son comportamientos totalmente inapropiados e hirientes.
      ¡Un abrazo! 😍

  • Reply
    Javier Ruiz
    enero 31, 2018 at 10:58

    Un artículo necesario/magnífico.

    Yo he trabajado en marketing durante 10 años y he percibido exactamente lo mismo que tú en las relaciones con todo tipo de responsables (hombres y mujeres, que algunos creerán que es lo más grave, pero solo es un reflejo de nuestra sociedad y de la cultura patriarcal enquistada). Algo contra lo que he intentado luchar siempre, pues mi pareja, que también tiene una formación similar, es igual (en realidad, muchísimo más) de capaz que yo y, a menudo, algunas actitudes devalúan y hunden: actitudes que ni hombres ni mujeres se han planteado tener CONTRA mí.

    También diré que es un modelo que está cambiando, y más en empresas tecnológicas y de nuevas tecnologías, pero, como bien apuntas, hay que señalar y luchar para alcanzar esa igualdad real.

    Abrazo,
    Javier

    • Reply
      Compartiendo Macarrones
      febrero 5, 2018 at 15:33

      Muchas gracias por tu comentario Javier, es muy necesario que los hombres ratifiquen estos comportamientos con sus propias experiencias.

      Ojalá esté cambiando, la verdad es que ahora se está dando más visibilidad al problema y se está haciendo una toma de conciencia, aunque en mi opinión creo que también hay mucho postureo y mucho marketing detrás. En cualquier caso, quiero creer que lo conseguiremos 🙂

      ¡Un abrazo enorme!

  • Reply
    Miss Poessía
    enero 31, 2018 at 20:37

    Un post maravilloso, Elvira. Gracias por dar voz a una realidad que, desgraciadamente, cada vez es más habitual. Lo malo es que, como bien escribes, estos chistes y clichés están demasiado instaurados en la sociedad. El problema es que hay muchos micromachismos por todos lados, sobre todo en el lenguaje y en acciones o gestos que tenemos muy asimilados como normales. Y no, no son normales, esto tiene que cambiar. Es increíble que, en pleno siglo XXI; aún siga existiendo una brecha tan grande (no solo a nivel salarial). Pero me ha encantado tu reflexión final: esto no tiene que desanimarnos, sino motivarnos a seguir adelante, luchando. Gracias por hacerme reflexionar y por emocionarme.

    ¡Un fuerte abrazo! <3

    • Reply
      Compartiendo Macarrones
      febrero 5, 2018 at 15:46

      Muchas gracias a ti por tus palabras ❤ La verdad es que me quedé muy sorprendida con todo lo que comentaron en la charla. Sabía que la desigualdad laboral entre hombres y mujeres era obvia, yo misma la había sufrido, pero no sabía la cantidad de consecuencias que acarreaba a la sociedad.

      Espero que más gente opine como tú 😉 ¡Un abrazo enorme!

  • Reply
    ltrmedia
    marzo 18, 2018 at 18:09

    Una realidad lamentable y muy cierta. Me ha gustado muchísimo tu post y me quedo sobre todo con el mensaje del final. No es algo con lo que desanimarse sino todo lo contrario. Creo que estas palabras son necesarias para que en primer lugar nos demos cuenta de qué ocurre y sepamos identificarlo y a partir de ahí podamos empezar a cambiar la situación.

    Muchas gracias por tus palabras 🙂

    • Reply
      COMPARTIENDO MACARRONES
      abril 16, 2018 at 17:40

      ¡Muchas gracias a ti por las tuyas! Yo también creo que el mensaje final es el más importante, porque si no estamos con ganas y animadas al final acabamos tirando la toalla.

      ¡Un abrazo!

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