reflexiones de amor

A veces da miedo querer tanto a alguien. Da miedo porque qué pasará mañana, qué pasará si se va de mi lado, si la vida me lo arranca. La he visto hacerlo con otros. Da miedo querer tanto a alguien porque te han enseñado que tu felicidad no debe depender de nadie y ahí está ahora, colgando de un hilo, dependiendo de un débil montoncito de huesos e ideas. Me gustaría abrazarlo y no soltarlo nunca. Y si le fallo, y si le vuelvo a fallar. Y si le rompo en pedazos. 

A veces da miedo querer tanto a alguien porque y qué pasa conmigo. Qué pasa con mi coraza, y si me la deshaces, y me haces daño, si me dejas ahí malherida, quien curará mis heridas. 

Da miedo quererte porque se vuelve algo inevitable. Cotidiano como la vida. Tan sencillo como un suspiro. Todos llevan tu nombre.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *